Onboarding y offboarding: ¿Por qué ambos son clave para el éxito empresarial? 

Los procesos de onboarding y offboarding gestionados con un genuino enfoque en el bienestar de los trabajadores.

Cuando un nuevo colaborador se incorpora a una compañía, se busca que su integración sea rápida y fluida, tanto en sus funciones como dentro del equipo y la cultura organizacional. ¿A quién no le gusta empezar con el pie derecho? Sin embargo, tan importante como dar una buena bienvenida es gestionar correctamente el proceso de salida. Se trata de entender que tanto el onboarding como el offboarding son fundamentales para el éxito de una empresa.  

Ambos procesos son clave para conectar con el personal desde un estado de bienestar e interés por su futuro profesional, lo que impacta positivamente en la retención, atracción y productividad del talento, así como en el fortalecimiento de su marca empleadora. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre onboarding offboarding? El primero es un programa diseñado para complementar el proceso tradicional de incorporación de los colaboradores a las organizaciones. Su finalidad es motivarlos, alinearlos y proporcionarles las herramientas necesarias para que destaquen en sus funciones. 

¿Qué significa onboarding?

Para que este proceso se lleve a cabo correctamente y mantenga motivados a los colaboradores, es importante, entre otros aspectos, que no se tome como una oportunidad para explicarles sus funciones o enseñarles los métodos. No hay que confundir orientación con onboarding. Además, es clave evitar abrumarlos acelerando este acompañamiento y reduciéndolo a pocos días, ya que podría no tener el resultado deseado. 

Asimismo, si bien debe contar con un proceso establecido, es importante conocer las inquietudes del nuevo talento y darle un espacio para que exprese qué necesita aprender, qué quiere conocer o qué dudas tiene. También es fundamental no limitarlo ni “cortarle las alas” afirmando que en ese lugar las cosas se hacen de una sola manera. De lo contrario, no se le dará la oportunidad de innovar y aportar desde su punto de vista, cerrando las puertas a nuevas ideas 

¿Qué significa offboarding? 

onboarding y offboarding

El otro extremo de la relación laboral es la desvinculación, que puede darse por situaciones que van desde una reestructuración hasta cambios de perfiles; y si bien marca el final de una etapa, debe gestionarse con respeto y dignidad. En este sentido, los programas de offboarding están diseñados para facilitar esta transición y juegan un papel fundamental, ayudando a que el proceso sea más humano. 

Para llevar a cabo este proceso correctamente, lo primero a considerar es que el despido no debe comunicarse por correo o carta, ya que esto transmite frialdad y falta de consideración. Aunque es una situación difícil, el cese debe realizarse en persona y estar a cargo del jefe directo, quien, por su cercanía, es quien mejor conoce al colaborador. Además, se debe: 

Manejar con empatía. Por ello, el líder al comunicar la desvinculación debe ponerse en el lugar del trabajador, comprender sus inquietudes y, dentro de las limitaciones, transmitir el mensaje con un lenguaje adecuado. 

Evitar repartir culpas. El proceso offboarding debe manejarse con sensibilidad, evitando cualquier enfoque que desvalorice al empleado o afecte su autoestima. Este no es el momento para justificar la salida señalando errores o carencias, sino para asegurar que la transición se lleve a cabo con dignidad. 

Estar preparado para la conversación. Para asegurar una comunicación humana y efectiva, el líder puede ensayar previamente con otras personas que le brinden retroalimentación sobre su tono y enfoque, lo que permitirá ajustar el mensaje para que sea claro y respetuoso.  

Tratarlos con desconfianza. Perseguir a la persona desvinculada hasta que llegue a su sitio y retire todas sus pertenencias como si fueran a robar algo, ofende y puede generar resentimientos contra la empresa.  

Hacerles sentir que, a pesar de atravesar un momento difícil, son comprendidos y tratados con el respeto que merecen; además, refuerza la idea de que su trabajo ha sido valioso y que, incluso al partir, siguen siendo importantes para la empresa y su cultura. Asimismo, estas acciones impactan en quienes se quedan, ya que son la verdadera manifestación de los valores de la empresa hacia las personas. 

Si bien son procesos que se realizan al inicio y al final de una relación laboral, el onboarding y el offboarding son igual de importantes, ya que contribuyen a mejorar el ambiente de trabajo, impulsar la productividad, generar mayor atracción y retención de talento, fortalecer la marca empleadora y proyectar a la organización, ante sus stakeholders, como una empresa que realmente se preocupa por su gente. 

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